jueves, 31 de marzo de 2011

Amamos a la persona por cosas que nos resultan agradables; la odiamos por los defectos que nos lastiman, que nos hieren, que nos perjudican. La amamos por ser a quien queremos a nuestro lado; la odiamos por estar cerca y dándonos tantas decepciones. La amas porque tu mente lo dice; la odias porque tu orgullo ha sido herido. La amas porque te corresponde; la odias porque te rechaza. La amas porque vive contigo, dentro de ti,; la odias porque vive con otra persona, porque te miente. Se puede amar y odiar a la persona que amas. Pero si la amas y también la odias, es mejor que te alejes de ella y todo termine.

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